La Salle revoluciona la educación con un nuevo modelo

Adiós a los libros de texto convencionales, a los horarios por asignaturas y a las aulas tradicionales. La enseñanza rígidamente compartimentada desaparece y es sustituida por seminarios, talleres y proyectos, en los que el alumnado adquiere conocimientos de manera transversal. La Salle engloba estos cambios bajo el Nuevo Contexto de Aprendizaje (NCA), un modelo pedagógico propio, fruto de la reflexión y la investigación, que responde a las demandas de la sociedad de hoy.

NCA supone un cambio estructural y global de la cultura de la escuela. Rompe las barreras de la educación más convencional, incluidas las físicas. Desplaza el foco de la enseñanza al aprendizaje de forma experiencial con el objetivo de fomentar la motivación y la comprensión, así como la construcción del ser en su integridad. Y como otro elemento diferenciador, incluye un renovado sistema de evaluación que, junto a las habituales notas numéricas que cumplen con los criterios exigidos por cada Administración, añade una valoración de la evolución de las destrezas (científico-matemáticas, tecnológicas, humanísticas, artísticas…), potencialidades y capacidades. Un sistema integral de evaluación que ofrece una visión más global del alumnado.

NCA ya es una realidad en La Salle en las etapas de Infantil y Primaria y estará completamente implantado hasta la universidad en el curso 2025- 2026.

En su nuevo manejo del espacio y el tiempo, la estructura organizativa da paso a jornadas en las que tienen cabida todas las materias a través de distintas actividades. La distribución por asignaturas tradicionales deja paso a los Ámbitos de Aprendizaje.

Este innovador modelo prescinde de los libros de texto convencionales, y los sustituye por materiales didácticos de elaboración propia, que combina con soportes audiovisuales y otros formatos. Estos materiales permiten la rápida actualización del contenido para responder al contexto presente.

La Salle está viviendo una profunda transformación interna con la implantación del NCA. Los cambios alcanzan tanto a la formación del profesorado, en la que se ha invertido una media de 50 horas por educador, como a la remodelación interior de los centros de forma progresiva, donde se trabaja en los llamados paisajes educativos, que lleva al rediseño de las aulas.